Baloncesto: bases para el análisis del modelo de competición

mayo 25, 2013

JJOO Atenas 2004 564

Una de las primeras tareas a las que debe enfrentar un entrenador o preparador físico en cualquier deporte es el análisis del modelo de competición.

Conocer de forma precisa los criterios parciales que determinan el rendimiento durante el juego permitirá orientar el proceso de entrenamiento de una manera más eficiente.

En el caso del baloncesto, una serie de requisitos están fuertemente condicionados por la exigencia física del juego, ahora bien ¿qué tipo de esfuerzo realiza el jugador o jugadora de baloncesto durante la competición?

En general, la exigencia física a la que tiene que enfrentarse un jugador o jugadora de baloncesto en un partido se puede definir como un esfuerzo variable de alta intensidad y con diferentes niveles de densidad, en función del ritmo y las circunstancias del juego.

Como datos más relevantes a tener en cuenta para la planificación deportiva, la duración del partido, de 4 x 10 min netos de juego; un tiempo de juego medio por jugador o jugadora, según rotaciones y plantilla, entre 15 -30 min;  periodos entre 20 seg y 40 seg de actividad como duración de esfuerzo más frecuente; predominio de los esfuerzos con intensidad en zona de transición (ZT) o superior; y como promedio, una relación tiempo de esfuerzo/tiempo de pausa entre 1/1 y 2/1.

Finalmente como conclusión práctica para el entrenamiento físico, subrayar que el alto rendimiento en el baloncesto requiere jugadores y jugadoras rápidos, con buen nivel de resistencia aeróbica y resistencia anaeróbica. Para la mejora de la velocidad, además del tratamiento específico, es recomendable como método indirecto el desarrollo de la  fuerza y la flexibilidad.


La planificación del entrenamiento deportivo

mayo 25, 2013

JJOO Atenas 2004 562

Nunca encontré en los manuales de metodología del entrenamiento una definición a mi juicio certera de lo que se entiende por entrenamiento deportivo y su planificación, supongo que en muchas ocasiones las traducciones jugaban una mala pasada en algunos de los libros y artículos que manejaba.

No me quedó otra que desde mi experiencia y un ejercicio de síntesis intentar construir mi propio concepto. Desde mi punto de vista, considero al entrenamiento deportivo como un proceso ordenado, sistemático y racional de práctica de actividad física, fundamentado en el conocimiento científico y que junto a un estilo de vida adecuado (entrenamiento invisible) posibilita el aumento del rendimiento de un deportista ante la exigencia de un modelo determinado y concreto de competición.

El mecanismo de la adaptación es el principio biológico que condiciona el proceso y explica por qué con una práctica sistemática se  puede producir mejoras en el rendimiento deportivo. En esencia, la capacidad de adaptación de los seres vivos no deja de ser más que un mecanismo de supervivencia elemental, que produce cambios en la estructura y el funcionamiento biológico para responder de forma más eficiente a la exigencia del medio en el que se vive.

Desde este punto de vista, se puede considerar al entrenamiento deportivo como una modificación controlada del entorno con el objetivo de producir los cambios necesarios que favorezcan la adaptación y  la mejora del rendimiento en una especialidad deportiva.

El entrenamiento deportivo es por tanto el medio principal  que tiene el deportista para alcanzar los objetivos de rendimiento en un contexto de competición deportiva concreta.

Ante el reto de la preparación de un deportista o de un grupo, cualquier entrenador que se precie debería plantearse previamente algunas preguntas fundamentales: qué contenidos son los imprescindibles, cómo se pueden gestionar los recursos, cómo se administra el tiempo, de qué forma se puede controlar la calidad, …

Hablar de planificación es hablar de futuro. Con la planificación se define el proceso hacia la consecución de un estado óptimo de forma y se construye  la herramienta básica para la dirección, la gestión y el control del proceso de entrenamiento.

García Manso, Navarro y Valdivieso clasificaron en 1996 los modelos de planificación desarrollados hasta la fecha en dos categorías fundamentales: los modelos tradicionales (Matveiev.
Aroseiev, Vorobiev y Tschiene) y los modelos contemporáneos (Verkhoschansky, Bondarchuk, Kaverín, Issurin y Bompa) de planificación.

Las claves y diferencias entre las diferentes propuestas metodológicas serán tratadas con más detalle en otros post…o eso espero.